martes, 25 de mayo de 2010

En la Biblia tienes muchos ejemplos de hombres que no pusieron un límite y Dios los respaldó en sus decisiones. Pero ¿qué acerca de ti? ¿Será que quieres ponerte en acción o prefieres quedarte cómodamente sentado?. ¿Será que quieres tomar el riesgo de que Dios haga maravillas a través tuyo o quieres estar solo de espectador?. ¿Será que quieres alcanzar a otros y mostrar a Dios tu amor o te basta tu propia salvación? ¿Será que muestras a Dios a la gente con tu testimonio o prefieres el anonimato? ¿Sera que deseas una relación más profunda con Dios o ya te conformaste con lo que has logrado hasta el momento? Ten en cuenta algo, el límite lo pones tu mismo, porque Dios es un Dios sin límites, ya lo ha demostrado, dando la vida de su único hijo para mostrar su amor al mundo. Yo quiero ser como: Job que dijo: De oídas había oído hablar de ti, Pero ahora te veo con mis propios ojos. Job 42:5 Yo quiere llegar con Dios hasta donde él quiera llegar conmigo, y tú? ¿Hasta Donde Quieres Llegar con Dios?
Que Dios te bendiga.