sábado, 26 de septiembre de 2009

Morir para Vivir

Jesús repitió en varias ocasiones, que la forma agradable de vivir para el Padre Celestial era, la de morir uno mismo. El mismo lo demostró al venir a éste mundo, y morir por nosotros en una cruz, para que nosotros pudiéramos tener una vida en abundancia.
El habló en parábolas, con el grano de trigo: " De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.
El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará". ( Juan 12: 24-25 )
El grano de trigo es nuestra vida, la cual sino se rinde a Dios para hacer sus propósitos, no puede llevar fruto.
Por mucho tiempo traté de entender ésto, mas no entendía ¿qué significaba morir a uno mismo ? Hasta que pasó algún tiempo, comencé a entender, que se trataba de morir a lo que mi voluntad quería y aceptar la voluntad de Dios y su propósito para mí.
No es fácil, ya que significa entregarle a Dios tus sueños, y própositos y que El haga conforme a su voluntad en nuestras vidas, es llegar a darse cuenta que sin El nada podemos, que necesitamos de Dios en todo y para todo.
Dios dice: "Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos". ( Isaías 55:9 )
Aunque no lo creamos, la vida que El ha planeado para nosotros, es mucho más abundante de lo que nosotros imaginamos o podemos entender, pero tenemos que doblegar el orgullo dentro de nosotros, y aceptar lo que El tiene para cada uno de nosotros y rendirnos como Cristo lo hizo, en total sumisión.

1 comentario:

Margarita dijo...

Es difícil, seguro! Es un paso de fe el que se da al entregarle todo a nuestro Señor.