miércoles, 5 de mayo de 2010

¡ Dios no se ha olvidado de tí !

Es fácil pensar, cuando atravesamos por el desierto, es decir por las dificultades y problemas en la vida, que Dios ha quitado su mirada de nosotros, que se ha olvidado, de mi problema, simplemente... me abandonó.
Pero no es así. El con ojos de misericordia te observa, a ver hasta donde llegas al límite de tus fuerzas, para entrar en acción El. Es necesario que renuncies a tus propias fuerzas y tomes las de El. Si has estado luchando aún por años, y bregando con los mismos problemas, y dando vueltas en el desierto es necesario que le entregues todo a El y El hará.
Y vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí? ( Jeremías 32:26 )
Pareciera que Dios te ha dejado, pero no es así, en la perspectiva de El, El tiene un gran propósito con tu vida, sólo está esperando que te abandones completamente a El.
Podemos ver una Agar, sola con su hijo en el desierto sin tener que comer, a punto de desfallecer, es ahí que le aguardaba la manifestación de Dios y la promesa para su hijo Ismael.
Levántate, alza al muchacho, y sostenlo con tu mano, porque yo haré de él una gran nación.
( Génesis 21:18 )
Podemos ver también a una Noemí y una Rut solas volviendo de Moab hacia Judá, sin nada, ya que Noemí, quedó viuda y perdió también a sus dos hijos, por lo tanto Rut era también viuda. Pero Dios les salió al encuentro cuando volvieron a Judá, y les hizo misericordia al conocer Rut a Booz, el cual después se casó con ella. Ambas volvieron a tener el favor de Dios , ya que Rut tuvo hijo, el cual fué llamado Obed y Noemí fué su aya, y no solamente esto: de su descendencia venía Nuestro Señor Jesús!
Podemos ver la historia de Ester, quien parecía solamente una huérfana viviendo en un país extranjero al cuidado de su primo Mardoqueo, pero su final fué el de convertirse en una reina y de salvar a su pueblo!
Y cuántos ejemplos más podemos ver en la biblia de personas cuya situación parecía desoladora, pero estaba un Dios grande observando cuando se rendían a El , para entrar en escena su mano poderosa.
El no te ha abandonado, El te observa, El espera que llegues al límite de tus fuerzas y que te entregues a El, para hacer cosas maravillosas en tu vida.
Dios desea enmedio del desierto hablarte:
Pero he aquí yo la atraeré y llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. ( Oseas 2:14 )
Y en Isaías, encontramos ésta sorprendente promesa de lo que El hará :
Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto. ( Isaías 51:3 )
Aún en el desierto hay promesas grandes para tu vida, encontrarás nuevamente alegría y gozo y razón para vivir.
El no te ha abandonado!

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