martes, 14 de septiembre de 2010

Las dos esferas

Vivimos en dos esferas a la vez, el mundo natural y el espiritual. El mundo natural es el que vemos, y el mundo espiritual es el que no se ve, pero se percibe.
A medida crecemos en nuestra vida espiritual, a través de la forma correcta, que es a través de Cristo Jesús, podemos percibir muchas cosas del mundo espiritual ya que nuestros sentidos espirituales se van desarrollando poco a poco, podemos distinguir entre el bién y el mal. El mundo espiritual es más real que el mundo en que actualmente vivimos; a la misma vez que nos movemos en ésta esfera, paralelamente se está desarrollando un mundo espiritual en donde habitan ángeles de Dios y ángeles caídos.
Dice en la palabra en Efesios:
"y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. ( Efesios 2:6-7 )
Es decir, que al renunciar a nuestra vida pasada y empezar a caminar con Cristo, es decir, cuando se efectúa el nuevo nacimiento, nos damos cuenta que habitamos aquí en la tierra pero a la vez tenemos una vida espiritual que se está desarrollando y que Dios ha hecho un diseño para nuestra vida.
Con la confesión de la palabra de Dios, podemos traer los diseños de Dios a la tierra. Podemos ver como El creó lo que confesaba, así Jesús a lo que le hablaba ésto tenía un poder generador.
El mundo espiritual gobierna el mundo natural. Es un hecho sencillo pero la Biblia nos muestra que se puede manifestar en la vida de los creyentes a través de las leyes de la confesión y el acuerdo con la Palabra de Dios. Para eso fuimos creados para hacer las cosas a la manera de Dios. Fuimos creados a la imagen y semejanza de Dios. La escritura dice por el apóstol Pablo en la carta de los Efesios que somos imitadores de Dios, que tenemos que hacer las cosas como él las hace. Hablando y creyendo.
Lo que va recibiendo de parte del Señor va generando una apertura a las cosas espirituales para que se manifiesten en esta tierra. Dando los pasos de fe más sencillos Dios lo irá llevando a ser un generador de bendición en cualquier ámbito en donde se mueva.Desde el principio Dios lo creó para dominar las circunstancias, no para ser dominado por las cosas. Ahora esa autoridad usted la recuperó en Cristo. Qué importa lo que diga la gente y el mundo, usted reciba la Palabra de Dios y vaya formando en usted un hombre nuevo y una familia de bendición. Cuando usted habla la Palabra fluyen cosas espirituales. Deje fluir lo sobrenatural para que se manifieste en lo natural. Dios tiene cosas poderosas para soltar a través de su vida.

1 comentario:

Camilo Espinosa dijo...

Diana escribe en mi última entrada referente a las pregunta existenciales por favor.

Saludos

http://camilo-espinosa.blogspot.com