lunes, 13 de junio de 2011

Aguas Amargas

Israel buscaba agua, Moisés buscaba el divino propósito de Dios.
“Moisés hizo partir a Israel del mar Rojo, y salieron hacia el desierto de Shur; anduvieron tres días en el desierto y no encontraron agua. Cuando llegaron a Mara no pudieron beber las aguas de Mara porque eran amargas; por tanto al lugar le pusieron el nombre de Mara.
Y murmuró el pueblo contra Moisés, diciendo: ‘Que beberemos?’ Entonces el clamó al Señor, y el Señor le mostró un árbol; y el lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces. Y Dios les dio allí un estatuto y una ordenanza, y allí los puso en la prueba.”—
Éxodo 15: 22-25¿Acaso has probado aguas amargas? ¿Has tenido cualquier experiencia amarga? ¿Has sido desilusionado en una forma profunda? ¿Acaso has tenido tus expectaciones rotas por tu matrimonio, tu trabajo, los miembros de tu iglesia, o algún hombre de Dios? ¿Estoy tratando la vida en la manera que es realmente? No creo que exista ni un hombre vivo que no ha llegado a un pozo de aguas amargas.
La experiencia es aún mas dolorosa cuando llegas a este pozo y estás desesperado, destituido, y sediento. Aguas amargas son las más desilusionantes cuando necesitas más ayuda que nunca y tus reservas físicas, emocionales, y espirituales, han sido gastadas. Si cualquier cosa que estoy diciendo te describe, sigue leyendo. ¿Te acuerdas cuando tenías el gozo del Señor? ¿Te acuerdas cuando cantabas las alabanzas del Señor desde la mañana hasta la noche? ¿Te acuerdas cuando hablabas de Dios por tu exceso, y no por un sentido de obligación? Si, se que tuviste una experiencia que era realmente verdadera. Déjame decirte cuando tuviste esta experiencia. La tuviste cuando fuiste salvo. Cuando podías cantar: “Todos, todos, todos mis pecados han sido quitados.” Algunos de ustedes también pueden acordarse de otras experiencias con el Espíritu Santo cuando el Señor hizo cosas maravillosas por ti. Ahora estamos listos para entrar a la mayor parte de nuestro texto. Una gran libración predijo la experiencia de las aguas amargas de Mara. Israel acababa de pasar por el Mar Rojo sobre tierra seca. Diez milagros habían ocurrido antes, pero este era la suma de todos los diez. Todos los diez milagros habían pasado para tener este último milagro. Era el crescendo del concierto de la liberación. Los diez milagros anteriores habían pasado para separar a Israel de la esclavitud, impiedad, e injusticia de Egipto, para servir al Dios viviente. Israel no solamente había experimentado, después de 400 años, esta separación, pero aún más, habían visto a todo el ejército de Egipto, incluyendo al Faraón necio, ahogarse en el mar, con todo y carretas. No es sorpresa que estaban cantando la canción de Moisés: “Al caballo y al jinete arrojó al mar” (Éxodo 15:1). En esas circunstancias, ¿cómo puedes hacer otra cosa más que cantar? ¿Cómo puedes hacer otra cosa más que decirle a todo el mundo lo que Dios ha hecho por ti? Es cierto, no solamente cantaron, pero también bailaron, y la profetiza Miriam, la hermana querida, bailó más que todos los demás. ¿Acaso has estado en este tipo de lugar con de tal gozo? Si, aleluya, que memorias tan preciosas. Pero ahora, mira el siguiente versículo, después que “Al caballo y al jinete arrojóal mar” (v.1), “Moisés hizo partir a Israel del mar Rojo, y salieron hacia el desierto de Sur; anduvieron tres días en el desierto y no encontraron agua” (v.22). Finalmente, Israel está en rumbo de la tierra prometida. Todos se sentían bien, parecían bien, y esperaban que cosas mejores les esperaban en el futuro. Probablemente, todos dijeron que, si este es el principio del viaje a Canaán, que pasará mientras llegamos más cerca a la tierra prometida? Pero, amigo mío, ¿no sabes que después de la bendición viene el tiempo de prueba? Así que el primer día de libertad de la esclavitud pasó. Estaban cargando a sus niños, montando sus bestias de carga, y llevando a sus ovejas a través de tierra muy dura.
Mientras viajaban, todos estaban buscando agua. El gozo del día anterior se empezó a acabar, mientras todos comían las provisiones esa noche, y todos hablaban de agua, no se acordaban de lo que Dios había hecho en el Mar Rojo. El significado de su travesía a través del Mar se les había olvidado. El segundo día fue peor que el primero. Estaban deshidratados, se empezaron a cansar y buscar agua en cualquier lugar. Pero, aun más, en el tercer día, casi se desmayaban, pero aún no encontraban agua. En este tiempo, la experiencia de la grandeza del amor de Dios , como lo habían experimentado en el Mar Rojo, había sido completamente olvidada. La canción de Moisés ya no era cantada. La Biblia dice que “anduvieron tres días en el desierto y no encontraron agua” (v.22). ¿Cuántas veces as estado deshidratado, hambriento, y careciendo las cosas que querías en tu vida espiritual? Ahora, de quien es la culpa que no hay agua? Es tu culpa? Hay algo que no has hecho bien? Hay un pecado escondido que no has confesado? Estas siendo castigado por algo que hiciste hace veinte años? Solamente es natural que la gente de Dios trate de encontrar algo que han hecho mal cuando se les acaba el agua. O acaso es otra cosa? La cosa maravillosa es que no fue la culpa de la gente que no podían encontrar agua, y tampoco la culpa de Moisés. Fue la voluntad perfecta de Dios que no encontraran agua en tres días. ¿Cómo sabemos esto? Una columna de nube los guiaba en el día y un columna de fuego en la noche. Dios los guió por este desierto donde no había agua.
Amigo mío, hay veces cuando Dios quiere que no tengamos agua. Todos los santos maduros saben que, cuando llegan estos tiempos, y no tenemos en la conciencia un conocimiento de pecado, estas siendo probado y preparado para dificultades más grandes, batallas más grandes, y victorias más grandes también. Algunas veces vas a estar sin agua por días, semanas, meses, o hasta años. Esto no significa que Dios te a abandonado, nada mas que Dios te está preparando y te está moldeando para ser más como su imagen. Por más grandes y difíciles que sean los tiempos de prueba, más grandes serán los planes de Dios. Lo más que Él desea es atraerte más cerca de su propio corazón, para que seas de Él en todo. Madame Guyone, una gran santa Francesa, tuvo muchos años sin agua refrescante, pero fue en este tiempo que encontró la gloria y ternura de la cruz. No odies el regaño de Dios, y no trates regresar a las experiencias espirituales del pasado. Deja que Egipto sea historia, y deja que el partir del Mar Rojo sea historia. Tu vida esta en el futuro. Dios tiene cosas mejores adelante de ti.
Tiene otras canciones más que la de Moisés para que cantes, sólo si no te quejas o murmuras y te quedas en un lado de gozo. ¡En el tercer día encontraron agua! Probablemente era en la tarde o noche. Oh, el gozo que tenían en las caras cuando vieron la piscina de agua brillando por el sol, junto adelante de ellos. Corrieron tan rápido como les permitió su condición débil. Imaginas el llanto de desilusión y enojo que tuvieron después de su primer probada. ¡Era amarga! ¿Acaso has pasado por un tiempo de sequía y, junto cuando piensas que se va a acabar, encuentras una experiencia amarga? Amigo mío, Israel solamente estaba tres días en el desierto, y esta era su primer experiencia con Dios guiándolos, estando completamente a cargo. Y aún así no había pan del cielo, y no tenían agua, y la primera agua que encontraron era amarga. Una experiencia maravillosa estaba atrás de ellos, y parecía que sólo encontrarían miseria adelante. Dice que : ”murmuró el pueblo contra Moisés, diciendo: “¿Que beberemos?’” (v.24). En otras palabras, el agua no era potable. Le echaron la culpa a Moisés por su problema, pero en realidad, Moisés no tenía nada que ver. Dios los guió a estas aguas. Cuando estás experimentando una experiencia difícil, no juzgues esa experiencia. Es muy temprano para hacer eso. No murmures, al contrario, acuérdate de todas las cosas que Dios ha hecho por ti, y entonces vas a poder tener la victoria. Algún día podrás entender la razón por la cual Dios te puso en ese lugar duro. Algún día podrás ver su sabiduría y amor divino y lo alabarás por eso. Moisés oró. ¿Porque no oraron todos? Si todos hubieran orado, no hubiera existido murmullo en el campo. Al contrario, todos podrían ser parte de una nueva celebración de victoria. La oración cambia las cosas. Oración causa milagros. “Entonces el clamó al Señor, y el Señor le mostró un árbol; y el lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces. Y Dios les dio allí un estatuto y una ordenanza, y allí los puso a prueba” (v.25). El árbol, amigo mío, representa la cruz en la cual Jesús murió. Jesús puede hacer las aguas amargas dulces. Y cuando tomas tu propia cruz y te niegas a ti mismo, tú puedes probar de esas aguas dulces. Moisés se negó a si mismo, el crucificó el espíritu de murmuración y experimentó el gozo de el Señor. La primera cosa que Dios quiere que veamos, después de ser nacidos de nuevo, es la cruz. No podemos nacer de nuevo y esperar que este “gozo” este a través de nosotros continuamente. El gozo solo puede estar en nosotros si seguimos quedándonos en la cruz y siguiendo a Jesús. Así que esa fue la primera lección para la nación de Israel después de ser salvada. Es la cruz que da vida. Claro, no podían ver este ejemplo entonces, pero nosotros podemos verlo ahora porque la oscuridad ha pasado y ahora brilla la luz de nuevo. Aquí en Mara (aguas amargas) Dios dio una ordenanza a la iglesia universal que la vida divina viene de la cruz. Dice aquí que: “les dio allí un estatuto y una ordenanza” (v.25). No estaría sorprendido si cuando Jesús abrió el entendimiento de los dos discípulos en el camino a Emaús después de la resurrección, que Él les contó esta historia para que pudieran ver la cruz apropiadamente. Dice: “Eso es lo que Yo os decía cuando todavía estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que sobre mí está escrito en la ley de Moisés, en los profetas, y en los salmos. Entonces les abrió la mente para que comprendieran la Escrituras” (Lucas 24: 44, 45). Jesús dice que todo lo que esta en la ley de Moisés y los profetas está indicando de Él. Todo se trata de Él. ¿Ahora puedes ver que el árbol mencionado aquí es la cruz? Dios quiere enseñarles a los nuevos cristianos, quienes fueron bautizados en la muerte de Jesús, que la única manera que puedes ir por el desierto y llegar a la tierra prometida es la cruz. Por esto es que Dios hizo esto una ordenanza. Una ordenanza es una regla prominente de acción, hecha por un soberano. Si, me glorió en la cruz de Cristo, pues esta me lleva a la tierra prometida. “Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo”.(Gálatas 6:14). La cruz dice “no” a los que murmuran, “no” al pecado, “no” al mundo y su manera de hacer las cosas. Esto es lo que nosotros tenemos que hacer para llegar a la tierra prometida-tomar nuestra cruz. Dice que Dios los puso a prueba en ese lugar. Dios te va a probar, y te pondrá en lugares secos para hacerlo.
Te llevará a aguas amargas para probarte, para que encuentres quien eres, y que es lo que Dios puede hacer para cambiarte. Para de quejarte. Tú necesitas tiempos de sequía y de aguas amargas en la misma manera que el día necesita a la noche.